Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Crecer

Al lado tuyo

Si el tiempo corre en línea recta, los segundos son como lineítas de una regla eterna y vamos corriendo por el borde de una escuadra,  y ese borde también es una línea y a cada lado precipicio, errores, caída y dolor; pero corremos y corremos, mirando hacia adelante,  saltando de línea en línea creyendo que estamos logrando algo y no miramos al costado,  no miramos al de al lado,  no miramos qué pisamos solo hay un más allá M      A            S              Si el tiempo es algo más, algo más que el más allá algo más que una lineíta, que un tic-tac si el tiempo es arte suspendido en un momento espiraleando en la creatividad, nosotres somos un cachito de ese momento respirando inspiración,  inspirando imaginación expirando sonrisas y regalándonos ese mismo momento de arte de tiempo de paz y ahí, justito ahí en esa instante, en esa instantánea de esta vida que preferimos, en este lugar...

Principito

Apareció un día En medio de mi desierto Como pozo de agua escondido Como luz a mis sentidos Me habló de estrellas Con magia y risas Me habló de amor Y me abrazó la vida 

noches de enero

Hoy Un día más Un día menos Vi otra vez el vacío Al llegar a casa Que es menos casa Desde que no estás  La pequeña llama Se apagó e n un segundo Un salto en profundo A una casa vacía A una casa sin vos A una casa sin vida A un final sin amor.

La familia

Mezcla de amores, recuerdos, risas, abrazos Pero también llantos, y caídas, y enojos y destajos Unión de dudas y cantos De mares y desencantos Patrones Cargas Miradas Y mandatos La familia Es una sola Dicen Y yo tengo un millón La que apaña La que mima La que cuida Acompaña La que abrazo La que ayuda La que amo Y se extraña Pero también Y sin dudarlo La que controla La que enrosca La que manda Matriarcado La que abandona La que olvida La que lastima Patriarcado Es un millón Es una sola Es la misma Y es montones Es linaje Es herencia Es lazo Y es divisiones Solo sé O tal vez sé Que la amo Y perdono Suelto Lo  Que me ata Y hago luz Lo que libera

Don't Let Me Down

¿Cómo saber hasta cuándo, hasta dónde, hasta cuánto? ¿cómo trazar la línea? ¿cuál es el equilibrio? ¿dónde está el abismo? ¿cuál es el camino? ¿De qué esta hecha la tiza que marca la línea o el contrapeso que logra la estabilidad? ¿Es quizás el dolor el que nos dice "hasta acá lloré"? ¿O quizás el otre que nos marca el límite de lo que puede ser? No sé si es Amor, o qué, pero sé que quiero poder más, y no llego. quiero remar más, y me inundo. quiero sostener, y me quiebro. quiero crecer, y no puedo. Así que no sé, si sos vos, si soy yo, vos no si no da más, si da mil, si crece, si muere, si florece. Sólo sé  que quiero todo y más Amor Dos Uno Paz

Salió el sol

La vida me regaló un sol y otro sol que salió ese día gran día primavera adelantada me regaló la vida      con vos

Plenilunio

plena plena, plena luna plena plena, plena yo plenos mis altibajos plenos los exabruptos   ferrocarriles montañas rusas espiral tirabuzón plena plena, plena luna plena plena, plena yo plenos los mares de lágrimas plenos los autoboicots Arena entre los dedos pompas de jabón fusas y semifusas diente de león plena plena, plena luna plena plena, plena yo plenos los arcoiris plenos los suspiros de amor caracol caracolito luna llena y mil días de sol besitos de colores y un cacho de mi corazón

Nocturnidades

El silencio de la noche en los bosques que me anidaron en los brazos que me soltaron siempre fue mi amigo. Hoy me rodeo de ciudad luces, autos, edificios, semáforos, bocinas, colectivos y recuerdo vagamente tu abrigo. Miro por la ventana silencios internos que gritan quietudes íntimas que desgarran ante todo y frente a todo, sonrío. Nada de silencio, cantos antiguos Nada de soledad, me habito Nada de quietud, juega mi niña Abrazo mi integridad, estoy conmigo.

Gracias por nada

 La risa de los mares de tus dichos La mirada que atraviesa mis tabúes Te elijo A través de los desiertos, los eones Te admiro rendida desde niña en tu gualicho No sufro trascendiendo la nostalgia No avanzo siempre pienso en tu destino Te cuido Amistosamente los caminos Te miro y te sonrío a la distancia Me muero por un beso y más que migas Me elijo porque merezco más que esto Te espero sé que no querés quedar expuesto Te amo y como siempre, y desde siempre, soy tu amiga

Nomeolvides

Mil veces quise decirte palabras que no salieron Mil veces quise abrazarte en los fríos de este invierno Mil veces quise llamarte sonrisas de viejos tiempos Mil veces quise olvidarte memorias que se escondieron

El Amor en los tiempos del Coronavirus

Hace un par de semanas que escucho una carcajada bajita en la isla de mi habitación. La soledad me contó quién era el que se reía. Lo busqué por todos lados, pero no sé dónde se escondió. Quizás el amor nos espía acurrucado debajo de esa bolita de polvo que no barrí porque no tengo tiempo  de estar revisando cada rincón. Quizás el amor ya se cansó de nuestras vueltas Y con el silencio que hay en las calles percibo en susurros lo que tengo que decirte pero me hago la que no presto atención. Quizás el amor se está riendo hace rato de nosotres Viendonos caer de nuevo en la misma situación. Fin del mundo, pandemias y otros yuyos, Pero tu abrazo en mi piel nunca se apagó. Juguemos otra partida Con temperatura pero sin tos te juro que me quedo en cuarentena unas cuatro o cinco vidas con vos.

Taxativo.

Ese cielo gris de las mañanas de otoño. Las hojas que caen. El color del bondi que pasa a toda velocidad justo cuando llego a la parada. La gente que saludo cuando entro a la oficina. El aroma del primer mate, y ese palo santo que adivino y extraño. El rayito de sol que me alegra a las cinco de la tarde. Esa canción que suena una y otra vez en la radio. Las gotas que golpean mi ventana, y “qué frío que hace”, dice mi vecina. La luna que sale a caminar siguiendo tu celestequemecuesta.               La risa de mi mamá resonando de aquel lado del charco. La teoría del big bang que ya no es tan divertida. Esa en el espejo que te llora y que no cambia y que cada vez que la miro está más cambiada. El sonido de los tambores que extrañan tus dedos. Cada centímetro de mi piel que siente lo mismo. La señora con el carrito de las compras.  Esa bola de lágrimas en mi espacio intercostal izquierdo y no quie...

Me la juego que la cura está en el mar.

Hacé silencio. ¿Los escuchás? Van haciendo ruidito a cristales. El entrechocar se eleva como cánticos navideños, pero con un dejo amargo y oscuro. Se puede sentir desde lejos en las grandes ciudades. Se puede escuchar con tristeza en las noches de luna llena. Hacé silencio. Prestá atención. Son los corazones hechos pedacitos que alguien no supo amar. Los escuché por primera vez a los 15 años. No entendía de dónde salía ese ruidito a caja de rompecabezas. Me costó algún tiempo darme cuenta de que salía de adentro mío. Cuando caminaba. Cuando bailaba con mis amigas. Cuando corría el colectivo. En cuanto lo comprendí, empecé a escuchar los demás. Escuché las "cajas de rompecabezas" en las chicas que esperaban el bondi en mi parada. Percibí alguna vez las "canicas" en una joven paseando un perro. Una vez me pareció escuchar casi una "lluviecita de astillas" en un hombre cabizbajo y oscuro que me cruzó fumando un pucho. Pronto me dí cuenta de que todos...

Que yo cambie no es extraño.

Van corriendo dulces y cristalinas hacia la gran extensión.  No saben por qué ni cómo, pero la necesidad de ser algo más, las llama. Las hermanas sonrientes las abrazan, y forman olas sabrosas, sin saber de dónde salió sal.  La intensidad del oleaje y ese sazón increíble las llena, las une, las identifica. El cambio llega, y se sienten livianas y libres de sal, volando hacia Eso que es todo y nada. Eso que las mira con un ojo dorado y otro plateado. Eso que las estrella. Se condensan, se aman, se rozan, se agoldonan. Y antes de que se den cuenta, están cayendo. Caen copiosas. Caen melodiosas. Caen dejando olorcito a tierra y mojada, y van.  Van corriendo dulces y cristalinas hacia la gran extensión.  Siempre acaba y vuelve a comenzar... ¿Es que acaso tiene principio y final?

Sólo el amor salvará al mundo.

Imagen
Al amor le debemos todo. Cuando nos hace felices somos sonrisa, de ojos y boca, de oreja a oreja, de células a células que se ríen como en espejo. Cuando nos hace bien queremos que todo el mundo se sienta igual, como reflejos de nosotros mismos, en todo lo que es luz en ese pedacito de tierra que llamamos hogar, sea donde sea. Cuando nos abriga soñamos con el olorcito estival de madrugadas mirando las estrellas, o con el fuego crepitando, todo oro y brasa, en una nochecita de invierno. Cuando el amor nos bendice con la correspondencia de ese otro que nos acompaña en penas y gloria, parece que todo se hace con cabeza en alto, pisada firme, corazón a punto de estallar, y mirada brillante. Ay, pero esas penas de amor son tan agridulces. Sus heridas son tajos palpitantes, rojos, supurantes, que liberan todo lo que llevamos dentro. Cuando el amor nos da la estocada somos lágrimas. Lágrimas que inundan todo lo que está al alcance de la vista. Lágrimas que caen por adentro y van llen...