Nocturnidades
El silencio de la noche en los bosques que me anidaron en los brazos que me soltaron siempre fue mi amigo. Hoy me rodeo de ciudad luces, autos, edificios, semáforos, bocinas, colectivos y recuerdo vagamente tu abrigo. Miro por la ventana silencios internos que gritan quietudes íntimas que desgarran ante todo y frente a todo, sonrío. Nada de silencio, cantos antiguos Nada de soledad, me habito Nada de quietud, juega mi niña Abrazo mi integridad, estoy conmigo.