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Plenilunio

plena plena, plena luna plena plena, plena yo plenos mis altibajos plenos los exabruptos   ferrocarriles montañas rusas espiral tirabuzón plena plena, plena luna plena plena, plena yo plenos los mares de lágrimas plenos los autoboicots Arena entre los dedos pompas de jabón fusas y semifusas diente de león plena plena, plena luna plena plena, plena yo plenos los arcoiris plenos los suspiros de amor caracol caracolito luna llena y mil días de sol besitos de colores y un cacho de mi corazón

Taxativo.

Ese cielo gris de las mañanas de otoño. Las hojas que caen. El color del bondi que pasa a toda velocidad justo cuando llego a la parada. La gente que saludo cuando entro a la oficina. El aroma del primer mate, y ese palo santo que adivino y extraño. El rayito de sol que me alegra a las cinco de la tarde. Esa canción que suena una y otra vez en la radio. Las gotas que golpean mi ventana, y “qué frío que hace”, dice mi vecina. La luna que sale a caminar siguiendo tu celestequemecuesta.               La risa de mi mamá resonando de aquel lado del charco. La teoría del big bang que ya no es tan divertida. Esa en el espejo que te llora y que no cambia y que cada vez que la miro está más cambiada. El sonido de los tambores que extrañan tus dedos. Cada centímetro de mi piel que siente lo mismo. La señora con el carrito de las compras.  Esa bola de lágrimas en mi espacio intercostal izquierdo y no quie...

Sólo el amor salvará al mundo.

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Al amor le debemos todo. Cuando nos hace felices somos sonrisa, de ojos y boca, de oreja a oreja, de células a células que se ríen como en espejo. Cuando nos hace bien queremos que todo el mundo se sienta igual, como reflejos de nosotros mismos, en todo lo que es luz en ese pedacito de tierra que llamamos hogar, sea donde sea. Cuando nos abriga soñamos con el olorcito estival de madrugadas mirando las estrellas, o con el fuego crepitando, todo oro y brasa, en una nochecita de invierno. Cuando el amor nos bendice con la correspondencia de ese otro que nos acompaña en penas y gloria, parece que todo se hace con cabeza en alto, pisada firme, corazón a punto de estallar, y mirada brillante. Ay, pero esas penas de amor son tan agridulces. Sus heridas son tajos palpitantes, rojos, supurantes, que liberan todo lo que llevamos dentro. Cuando el amor nos da la estocada somos lágrimas. Lágrimas que inundan todo lo que está al alcance de la vista. Lágrimas que caen por adentro y van llen...