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La familia

Mezcla de amores, recuerdos, risas, abrazos Pero también llantos, y caídas, y enojos y destajos Unión de dudas y cantos De mares y desencantos Patrones Cargas Miradas Y mandatos La familia Es una sola Dicen Y yo tengo un millón La que apaña La que mima La que cuida Acompaña La que abrazo La que ayuda La que amo Y se extraña Pero también Y sin dudarlo La que controla La que enrosca La que manda Matriarcado La que abandona La que olvida La que lastima Patriarcado Es un millón Es una sola Es la misma Y es montones Es linaje Es herencia Es lazo Y es divisiones Solo sé O tal vez sé Que la amo Y perdono Suelto Lo  Que me ata Y hago luz Lo que libera

Don't Let Me Down

¿Cómo saber hasta cuándo, hasta dónde, hasta cuánto? ¿cómo trazar la línea? ¿cuál es el equilibrio? ¿dónde está el abismo? ¿cuál es el camino? ¿De qué esta hecha la tiza que marca la línea o el contrapeso que logra la estabilidad? ¿Es quizás el dolor el que nos dice "hasta acá lloré"? ¿O quizás el otre que nos marca el límite de lo que puede ser? No sé si es Amor, o qué, pero sé que quiero poder más, y no llego. quiero remar más, y me inundo. quiero sostener, y me quiebro. quiero crecer, y no puedo. Así que no sé, si sos vos, si soy yo, vos no si no da más, si da mil, si crece, si muere, si florece. Sólo sé  que quiero todo y más Amor Dos Uno Paz

Plenilunio

plena plena, plena luna plena plena, plena yo plenos mis altibajos plenos los exabruptos   ferrocarriles montañas rusas espiral tirabuzón plena plena, plena luna plena plena, plena yo plenos los mares de lágrimas plenos los autoboicots Arena entre los dedos pompas de jabón fusas y semifusas diente de león plena plena, plena luna plena plena, plena yo plenos los arcoiris plenos los suspiros de amor caracol caracolito luna llena y mil días de sol besitos de colores y un cacho de mi corazón

Nocturnidades

El silencio de la noche en los bosques que me anidaron en los brazos que me soltaron siempre fue mi amigo. Hoy me rodeo de ciudad luces, autos, edificios, semáforos, bocinas, colectivos y recuerdo vagamente tu abrigo. Miro por la ventana silencios internos que gritan quietudes íntimas que desgarran ante todo y frente a todo, sonrío. Nada de silencio, cantos antiguos Nada de soledad, me habito Nada de quietud, juega mi niña Abrazo mi integridad, estoy conmigo.

Gracias por nada

 La risa de los mares de tus dichos La mirada que atraviesa mis tabúes Te elijo A través de los desiertos, los eones Te admiro rendida desde niña en tu gualicho No sufro trascendiendo la nostalgia No avanzo siempre pienso en tu destino Te cuido Amistosamente los caminos Te miro y te sonrío a la distancia Me muero por un beso y más que migas Me elijo porque merezco más que esto Te espero sé que no querés quedar expuesto Te amo y como siempre, y desde siempre, soy tu amiga

Nomeolvides

Mil veces quise decirte palabras que no salieron Mil veces quise abrazarte en los fríos de este invierno Mil veces quise llamarte sonrisas de viejos tiempos Mil veces quise olvidarte memorias que se escondieron

El Amor en los tiempos del Coronavirus

Hace un par de semanas que escucho una carcajada bajita en la isla de mi habitación. La soledad me contó quién era el que se reía. Lo busqué por todos lados, pero no sé dónde se escondió. Quizás el amor nos espía acurrucado debajo de esa bolita de polvo que no barrí porque no tengo tiempo  de estar revisando cada rincón. Quizás el amor ya se cansó de nuestras vueltas Y con el silencio que hay en las calles percibo en susurros lo que tengo que decirte pero me hago la que no presto atención. Quizás el amor se está riendo hace rato de nosotres Viendonos caer de nuevo en la misma situación. Fin del mundo, pandemias y otros yuyos, Pero tu abrazo en mi piel nunca se apagó. Juguemos otra partida Con temperatura pero sin tos te juro que me quedo en cuarentena unas cuatro o cinco vidas con vos.

Me la juego que la cura está en el mar.

Hacé silencio. ¿Los escuchás? Van haciendo ruidito a cristales. El entrechocar se eleva como cánticos navideños, pero con un dejo amargo y oscuro. Se puede sentir desde lejos en las grandes ciudades. Se puede escuchar con tristeza en las noches de luna llena. Hacé silencio. Prestá atención. Son los corazones hechos pedacitos que alguien no supo amar. Los escuché por primera vez a los 15 años. No entendía de dónde salía ese ruidito a caja de rompecabezas. Me costó algún tiempo darme cuenta de que salía de adentro mío. Cuando caminaba. Cuando bailaba con mis amigas. Cuando corría el colectivo. En cuanto lo comprendí, empecé a escuchar los demás. Escuché las "cajas de rompecabezas" en las chicas que esperaban el bondi en mi parada. Percibí alguna vez las "canicas" en una joven paseando un perro. Una vez me pareció escuchar casi una "lluviecita de astillas" en un hombre cabizbajo y oscuro que me cruzó fumando un pucho. Pronto me dí cuenta de que todos...

¿Qué tango hay que cantar?

¿Viste cuando dicen “estás mal de la cabeza”? Yo tengo eso, pero del corazón. Para mí, el amor es un sentimiento tan lindo y mariposiento, que creo que es fácil sentirse “enamorado”. Lo difícil es que sea verdadero. Creo que es fácil “enamorarse” de lo socialmente correcto. De lo que atrae. De lo que llama la atención. No hay piedras en el camino hacia el amor por unas tetas, o esa boca que te nombra. No hay escombros en seguir los pies de la delicadeza. No hay sombras en el mediodía del amor superfluo y neoliberalista. Lo verdadero, lo absolutamente verdadero, es enamorarse de las pecas que se achinan cuando la hacés reír. Del rollito en la panza por las birras que compartieron. De las lágrimas que caen cuando se da cuenta de que no estás listo para ser compañero de viaje. Lo real es enamorarse más allá de la convencionalidad de un culo de revista, que hoy son todos iguales. Lo difícil es enamorarse de una persona, con todas sus aristas, con todos sus recovecos...

¿Cómo no voy a esperarte?

Yo no me explico cómo no sentís el amor que te brota por los ojos cuando me descubrís, sin querer, entre la multitud. Yo no entiendo cómo no sentís el amor que se te escapa en las sonrisas que me dedicás cuando me encontrás espiándote sin permiso. Yo no comprendo cómo no sentís el amor que se te desprende cuando descansás tu cuerpo entero en mis abrazos. Yo no concibo cómo no sentís el amor que naufraga en las palabras cuando no te animás a decirlas, pero las adivino. Yo no te creo que no sentís el amor que estoy sintiendo, porque brota, escapa y se desprende de vos mismo, y, en vos mismo, naufraga. Siempre aquí te espero.

De vez en cuando la vida.

Hubo un día en que te vi Todo cielo y llamitas Todo luz Música Hubo un día en que te observé Todo cómplice y candombe Todo risa Bosque Hubo un día en que te conocí Todo miradas y fernet Todo sorpresas Beso Hubo un día en que te amé Todo ricota y Buenos Aires Todo sábanas Juego Hubo un día en que te despedí Todo ascensor y melancolía Todo abrazos Música, otra vez Hasta siempre.

Un abrazo tuyo no vendría nada mal.

Abrir Las alas Y el alma Las lágrimas Y las palabras Abrir Las ganas Y las mareas Las sonrisas Y las ventanas Cerrar Los círculos Y los pozos Los desintereses Y los olvidos Cerrar Los duelos Y los desconsuelos Los miedos Y los malos entendidos Abrir los puños Cerrar los ojos Abrir los brazos Y abrazar